La importancia de los escenarios de futuro en los procesos de innovación

Este post fue publicado originalmente en el Blog SDLI Nuestro interés por entender y explorar tendencias para integrarlas a los procesos de innovación necesariamente debe ir de la mano del future thinking. El future thinking (también llamado futures thinking o futurología) es la combinación de diferentes disciplinas para recolectar datos, identificar tendencias, desarrollar estrategias y calcular posibles escenarios de futuro. Entender y observar las tendencias en el presente está muy bien. Sabemos que son una fuente de inspiración, de creatividad y de conocimiento que ayuda a dinamizar las estrategias de negocio. Pero para sacarles el máximo provecho, debemos verlas (y aprender a usarlas) como herramientas para conectar el presente con el futuro. ¡Así que vamos allá! Las tendencias nos ayudan a conectar puntos Como bien explica Amy Webb creadora y CEO del Future Today Institute en su libro “The signals are talking”, “el futuro no llega completamente formado. Al comienzo llega en forma de puntos aleatorios en las “orillas” de la sociedad, y poco a poco se va moviendo hacia lo masivo”. ¿Qué quiere decir esto? Pensemos que todo lo que hoy nos parece “normal”, obvio y conocido, en algún momento fue una excentricidad. Y las excentricidades son percibidas como tal precisamente porque son “lo diferente”. Están lejos de lo que consideramos familiar, correcto o lógico según el zeitgeist o el “espíritu de nuestra época”. Pero recuerda: así como ese espíritu va cambiando, va cambiando también lo que se considera normal o excéntrico. ¿Crees que nuestros tatarabuelos se habrían imaginado que nuestras vidas girarían alrededor de un teléfono? ¿O que un gran número de parejas se conocería primero a través de una pantalla? ¿O que las mujeres podríamos llegar a hablar abiertamente de sexo o del período? Es más fácil darnos cuenta de los cambios cuando miramos hacia atrás, pero pasa lo mismo hacia adelante. En diferentes partes del mundo, personas que seguramente no conocemos, están trabajando en tecnologías que hoy nos dan miedo. Pero las excentricidades de hoy serán “lo masivo” del mañana. Por ejemplo la belleza transhumana es un concepto que se está trabajando a nivel de moda y diseño, pensando cómo será la belleza en un mundo donde las condiciones climáticas estarán alteradas, y donde humanos y máquinas estarán cada vez más unidos. Para poder conectar los puntos, entre el presente y el futuro, Amy Webb recomienda hacer simultáneamente estos dos ejercicios: Monitorear lo que está pasando en el presente: para esto puedes revisar nuestro Mapa de Tendencias SDLI que incluye más de 150 tendencias que afectan transversalmente diferentes sectores. Ver cómo el presente se relaciona con el futuro: para comenzar puedes revisar nuestro Mapa de Retos post Covid-19 y hacer ejercicios de prospectiva estratégica como el que explicaremos más adelante en este artículo. No hay solo un futuro, sino un número potencial de futuros Una de las reglas más importantes del future thinking es que no existe solo un futuro posible. Así como en un mismo momento coexisten tendencias y contra tendencias (vida datificada y derecho a la privacidad, por ejemplo), los futuros también coexisten. Existe un número potencial de futuros alternativos que, además, se clasifican según el nivel de probabilidad y aceptación. Si quieres profundizar aún más en este tema, te recomendamos que revises “Postfuturear” de Elisabet Roselló Los conos de futuro son una representación gráfica y una herramienta de trabajo muy utilizada en el campo de la anticipación estratégica, así como en el diseño especulativo. Futuros posibles: son todos los futuros que podemos imaginar, cualquier futuro que pudiera darse. Pueden implicar conocimiento que todavía no tenemos (por ejemplo, la tecnología necesaria para el teletransporte), es decir, conocimiento futuro. Futuros plausibles: son los futuros que pensamos que sí puede que pasen. Suceden de acuerdo con el conocimiento actual (en contraposición al conocimiento futuro). Son futuros que tienen nuestra aceptación, tanto si nos gustan como si no. Futuros probables: son aquellos futuros que «seguramente sucederán», es decir, aquellos en los que existe la probabilidad de que sí ocurran. Son futuros que acaban siendo una extensión lineal del presente. Futuros preferibles: este tipo de futuros, a diferencia de los anteriores, que se basan en elementos relacionados con la información y el conocimiento, son aquellos futuros que «queremos que sucedan». Son futuros de carácter más subjetivo y emocional y, en consecuencia, dependen también de la situación en el tiempo. Al ser futuros deseados, trabajamos activamente en crear el conocimiento para que sucedan. La creación de escenarios de futuro para innovar en tu empresa Recientemente en SDLI tuvimos la oportunidad de hacer un taller de Future Thinking con VidaCaixa y estamos más que contentos del resultado. Después de generar un debate sobre las tendencias que más directamente afectaban el negocio de los seguros de vida, empezamos a pensar posibles escenarios futuros. El escenario que creamos conjuntamente arrojó una serie de retos muy interesantes que, de otra manera, tal vez no se nos habrían ocurrido. De la misma forma cómo pasa con el dilema del innovador entre explorar y explotar, al hablar de escenarios de futuro también caemos en un dilema, pero este recibe otro nombre. Amy Webb lo denomina: la paradoja del presente. Fíjate porque seguro que te ha pasado alguna vez. Estamos tan nerviosos pensando en las complicaciones de la tecnología, la seguridad, y las necesidades actuales, que perdemos la capacidad de pensar en el futuro. Nuestra visión se obstruye y no vemos cómo esas tecnologías aparentemente lejanas a nosotros poco a poco se están normalizando. Es fácil perdernos, y no por falta de información. De hecho, la saturación de información nos bloquea, y por eso queremos mostrarte cómo puedes desbloquearte. Para crear escenarios de futuro te recomendamos seguir los siguientes pasos: 1. Seleccionar tendencias que afecten a tu negocio y que idealmente sean muy diferentes entre sí. Hay tendencias que nos afectan más que otras, y que nos gustan más que otras. Para crear escenarios te recomendamos escoger tendencias variadas. Unas de corte más social, otras de corte más tecnológico. Creemos que entre 3 y 5 tendencias diferentes te pueden ayudar a “pensar fuera de la caja”. 2. Construir una narrativa: todas las personas conectamos por medio de historias. La razón por la que nos cuentan cuentos desde pequeños es porque nos es más fácil imaginar realidades de esta manera. Entonces para crear escenarios, puedes hacerlo de dos maneras. Macroescenario: escenarios generales, más sociológicos. Pensar en sectores, países, compañías. Ejemplo: En un mundo que funcione de x manera ¿Cómo sería mi empresa/sector? Microescenario: escenarios concretos, más psicológicos. Pensar en personas y en su vida en el futuro. Ejemplo: ¿Cómo sería un día en la vida de un usuario de mi empresa en este escenario? 3. Pensar cuáles son los retos que evidencia ese escenario para tu negocio. Esta parte del ejercicio es muy interesante. Evidencia cuáles son esos sesgos que tenemos a partir de lo que hacemos en el presente y que consideramos que es imposible cambiar. Vale la pena hacerse las siguientes preguntas: Qué aspectos tendrías que cambiar o repensar para ser viable en ese escenario. ¿Cuáles son los desafíos que te plantea ese escenario para seguir existiendo como empresa? Si quieres profundizar más en este tema, los escenarios de futuro y crear esta conversación de futuros para tu negocio, ¡estaremos más que felices de ayudarte! Ya sabes dónde encontrarnos.

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