Buscar

La doble cara de las startups: reflexiones para ir más allá de la innovación


Este artículo fue publicado inicialmente en el Blog SDLI


Hay momentos en los que hace falta cuestionarse para realmente mejorar. Un axioma que no sólo aplica a las startups. De hecho, este es un principio que comunicamos en ciclos de innovación y que funciona muy bien a la hora de inspirar a nuestros clientes. A veces lo perdemos de vista a la hora de hacerlo con nosotros mismos, nuestro rol en una empresa, enfoque o propuesta de valor. El interés por entender esta doble cara de las startups, agentes tan importantes para el progreso de las ciudades y regiones, y elemento clave de un estado emprendedor ha sido motivado por el libro “La farsa de las startups: La cara oculta del mito emprendedor” de Javier López Menacho. El autor plantea una visión crítica sobre este modelo, que tanto ha transformado el emprendimiento. Y no solo esto, sino instaurado como el camino hacia el éxito en las últimas dos décadas. En este artículo queremos compartir algunas reflexiones y revisar los pros y contras. Repensar cómo podemos aprovechar el potencial innovador que tienen, sin perder de vista los riesgos asociados al modelo sobre el cual están construidas.


Las startups y la innovación La relación entre startups e innovación es directa en la medida en que la primera se sustenta sobre la promesa de la segunda. Las startups o empresas emergentes están basadas “en una idea de negocio innovadora, disruptiva en el mercado, con una fuerte vinculación tecnológica y completamente orientada al cliente, cuyo objetivo es satisfacer una necesidad concreta de la sociedad con un modelo económico exponencial y escalable”. Toda startup, para considerarse exitosa, debe pasar por cinco fases: fase inicial, fase temprana, fase de crecimiento, fase de expansión y fase de salida. En cada una de las cuales hay diferentes agentes y entidades que la soportan para ayudarla a avanzar. Adrià Gustà compartió en este blog en su día sus 6 pasos para crear una startup. Cuando la empresa ya ha superado la fase de expansión, llega al momento en que puede ser comprada por otra empresa de mayor envergadura, o entrar en el mercado de valores. Teóricamente, este es el recorrido ideal de las startups, pero lo que realmente ocurre es que, al menos en España, 9 de cada 10 no llegan ni a la tercera etapa. Vamos a ver entonces las dos caras de las startups para entender cuáles son los aprendizajes que nos quedan. La cara positiva de las startups

Este lado bueno es bastante evidente y conocido por todas las personas que estamos involucradas en el tejido empresarial actual, especialmente en los sectores de la salud, la tecnología, el diseño o la innovación. Desarrollaremos algunos de los puntos principales que sustentan su importancia

1. Disrupción necesaria en el mercado: El crecimiento de las startups ha dinamizado el mercado y el tejido empresarial favoreciendo el nacimiento de ideas de negocio impensables dentro de la “economía tradicional” o previa a las startups. El vínculo estrecho entre la tecnología, la agilidad, el enfoque al usuario y la disposición a asumir riesgos (tan necesaria para innovar) ha logrado transformar sectores y ha subido el nivel de innovación general del mercado.

2. Nuevos modelos de negocio: Alineado con el primer punto, las startups y la innovación han permitido que nazcan nuevos modelos de negocio que han cambiado por completo la interacción entre usuarios, productos y empresas. Startups españolas como Infojobs, Idealista o Travel Perk nos han permitido hacernos cargo de procesos que antes teníamos que pasar solo a través de intermediarios que tenían el “control” de la información a la que ahora tenemos acceso. Esto nos ha empoderado como usuarios y nos ha enseñado a buscar trabajo, casa y viajes (entre otras cosas) con criterio para elegir más conscientemente.


3. Transformación digital: Las startups han acelerado la transformación digital de las empresas, al darles herramientas para responder más rápidamente a los cambios del entorno frente a los cuales era más difícil reaccionar. Por eso ha aumentado cada vez más la colaboración entre empresas y startups que buscan crecer “Las startups aportan talento y transfieren tecnología a las compañías, generan un impacto positivo en las mismas y favorecen su digitalización”.

4. Progreso económico y social: todas estas características han representado un aporte directo a los niveles de progreso económico y social de los países en la medida en que han dinamizado la cocreación, la colaboración y la transferencia de conocimiento más allá de las fronteras. La cara negativa de las startups

Este lado está más escondido y se relaciona con la manera como opera el modelo que le da forma al crecimiento de las startups. Está sustentado sobre los casos que no han llegado al éxito y que creemos que también es importante entender y contemplar. Por eso resaltaremos a continuación algunos de estos puntos: 1. El espectáculo y la glorificación. La sensación de movimiento de la economía que se genera alrededor del discurso de las startups muchas veces acaba siendo más importante que las ideas de negocio disruptivas que son la base para mejorar los problemas que tenemos cada día, pero esta realidad queda, en gran medida, oculta detrás de los anglicismos, eufemismos y el ambiente de culto que glorifica los puntos positivos y tiende a no profundizar en los problemas del modelo, entre otros, la precarización laboral.

2. Precarización laboral. Una de las tesis que más sostiene López Menacho en este libro es que en la ruta para conseguir superar todas las fases de crecimiento, las startups necesitan generar una fuerza de trabajo muy intensa que generalmente es ocupada por personas jóvenes dispuestas a trabajar muchas más horas que las que deberían ser laborales, y sin las condiciones de estabilidad que implican los contratos tradicionales, pero con beneficios como la flexibilidad horaria, el networking o incluso, la creación de espacios de diversión dentro de las oficinas. El problema es que después de haber entregado una cantidad importante de la vida a estas empresas nacientes, la mayoría de ellas fracasa y deja “desamparadas” a muchas personas que pasan a engrosar las filas del desempleo y el paro, o que van saltando de startup en startup sin conseguir desarrollar una carrera que les permita tener condiciones básicas para crecer profesionalmente. Esta tensión, de la mano de otras reflexiones sobre las nuevas formas de trabajo también es analizada en el libro “El trabajo ya no es lo que era” de Albert Cañigueral


3. Inversión basada en especulación. La manera en que se invierte en las startups es, en cierta forma, especulativa. De hecho se hace un gran número de inversiones con la esperanza de que solo algunas sean realmente rentables. El fracaso de tantas startups está ya contemplado. Es algo necesario dentro del sistema. Para fortalecer el discurso de éxito de las pocas que logran superar todas las fases y convertirse en un éxito sostenido en el tiempo. Además, en el mundo de las startups, como en todos los modelos laborales, hay una gran cantidad de personas motivadas por las ideas y que buscan la solución de problemas reales. Hay también, pero, hay otra gran cantidad de personas motivadas por la generación de dinero independientemente de las ideas. Son estas últimas, las que hacen que muchas veces se pierda el propósito inicial que debería ser esa transformación disruptiva y esencial. Volvamos al origen: sobre la misión de la innovación en las startups Buscando ideas de negocio innovadoras, hemos visto casos de startups, que aunque han sido muy exitosas, han pecado de incoherentes con la búsqueda de la sostenibilidad y la transformación social. Sin ir más lejos los ejemplos de Airbnb y la gentrificación o Glovo y la precarización de sus trabajadores vale la pena preguntarnos:

  • ¿Cuántas startups están real e integralmente comprometidas con la generación de un impacto positivo?

  • ¿Cuántas ideas resuelven una necesidad de usuario pero generan problemas sociales y ambientales más graves que los problemas que inicialmente querían resolver? ¿En qué parte del proceso estamos contemplando esto?

  • ¿Qué es lo que nos mueve a querer innovar? ¿Las ganas de solucionar un problema real o las ganas de tener más dinero?


Más allá de la innovación: la adaptación a partir de la crisis Cuando todo es innovación, nada es innovación. Desde SDLI trabajamos como consultores de innovación y muchas veces nos cansamos de la palabra. En el Radar SDLI cada vez estamos más comprometidos con la curación de los casos innovadores del mundo desde una mirada crítica porque creemos que no todo vale. El mundo está lleno de ideas interesantes que merecerían salir a la luz. Pero, la crisis actual también nos está evidenciando retos y preguntas grandes que, por ahora, no tienen respuesta. Como decíamos en el artículo sobre el estado emprendedor actualmente hay muchos esfuerzos por innovar “en pequeño” y hace falta un estado líder que pueda enfocar y dirigir todos estos esfuerzos hacia misiones comunes. Yolanda Pérez – Directora de BStartup de Banco Sabadell y autora del artículo Las ‘startups’ que mejor se adaptan a la crisis actual, comenta que: “en la Asociación Española de Startups abogan por que el Gobierno apruebe un plan específico para garantizar la continuidad del sector innovador. En Francia, Alemania y Reino Unido las Administraciones Públicas han aportado 4.000, 2.200 y 1.200 millones de euros respectivamente” La crisis del coronavirus es una oportunidad para reivindicar la importancia de unir esfuerzos. No solo a nivel de empresa, sino a nivel de gobierno e instituciones. Y para aprender cómo readaptar el sector innovador a estos cambios constantes. “Empresas como WhatsApp, Instagram, ElTenedor, Pepephone, Jobandtalent, Wallapop, Tripadvisor o Cabify nacieron o crecieron de forma significativa en la crisis global de 2008 ” porque supieron plantear un modelo productivo, sostenible, flexible y escalable de acuerdo con las necesidades del momento. Entonces ¿Cómo conciliar estas dos caras? ¿Cómo enfocar los esfuerzos de innovación de las startups los próximos años? Nosotros no tenemos una única respuesta pero creemos que las grandes tendencias nos pueden dar una pista sobre los retos que se deben cubrir desde la innovación: tensiones que vivimos cada día y que empresas grandes y startups deben tener en el punto de mira, siempre poniendo el impacto social y medioambiental en el centro:

  • Un cliente digitalizado e informado y por eso más crítico y menos fiel.

  • Un usuario que busca inmediatez y que a la vez necesita desacelerar su vida

  • Un cliente empoderado que, en contra de lo que quería, ha tenido que volver a ceder sus datos. También el control a las empresas por el bien común

  • Una sociedad hiper consciente del bienestar individual y la inclusión en todo.

  • Un mercado presionado por la necesidad de asegurar la sostenibilidad así eso implique transformar las bases de los sistemas que conocemos.

Esperamos que estas breves reflexiones sean de utilidad y que ayuden a dinamizar la colaboración necesaria entre startups, innovación, empresas y Estados. Una simbiosis que tanto se necesita para poder ir realmente más allá en esta nueva realidad.


Entradas recientes
Archivo
Buscar por tags
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square
Síguenos

Escríbenos |  Travessera de Gràcia 294 - 08025 Barcelona Spain

  • Black Facebook Icon
  • Black LinkedIn Icon
  • Black Twitter Icon
  • Black Instagram Icon
  • Black Pinterest Icon
  • Black RSS Icon

© 2020 DesignThinkers Group - Spain - AlgoBueno Studio S.L.

Designed by The Cabbage Head. Términos y condiciones.